Los celulares de Baratta: el plan secreto para contener el escándalo de los cuadernos y el rol de Miriam Quiroga

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Miriam Quiroga se encargó de contener a la ex mujer de Centeno.

“Creo que por un par de meses más hay que llevarla y después si hablarle como vos decis. Tómate un café y decile que pronto hablara y bla bla bla”. El que escribe es Roberto Baratta y su interlocutora Miriam Quiroga, la ex secretaria privada de Néstor Kirchner que saltó a la fama por hablar de bolsos con dinero.

La conversación es parte de un informe de más de 1200 carillas, al que tuvo acceso Infobae, sobre los cuatro teléfonos secuestrados al ex funcionario del Ministerio de Planificación durante el kirchnerismo.

Los celulares peritados por la Gendarmería escondían un plan para contener a la ex mujer del chofer Oscar Centeno, Hilda Horovitz, que amenazaba con revelar la trama secreta de los bolsos mucho tiempo antes de que salieran a la luz los cuadernos de la corrupción. El acusado de ser el encargado del sistema de recolección de coimas necesitaba “ganar tiempo” para lograr que la mujer no hable. En septiembre de 2016, Horovitz comenzó con sus intentos de extorsión por WhatsApp.

“Hola! Buen día. Soy Hilda la ex de Oscar Centeno. Hace rato que quería contarle lo que hizo Oscar, mientras trabajaba con usted en el ministerio como chofer. Parece el Jardinero de Crostina (sic)”, fue el primer mensaje que le mandó Horovitz a Baratta en septiembre de 2016, tal como reveló el diario Clarín. Al poco tiempo, en mayo del año siguiente, la mujer le demostró que sabía de los bolsos y de las anotaciones en los cuadernos.

Baratta intentó contener los reclamos de Horovitz. Para eso utilizó a Miriam Quiroga, la ex empleada de Ceremonial de la Casa Rosada que denunció por primera vez a Daniel Muñoz, el ex secretario privado de Néstor Kirchner.

Quiroga se hizo conocida en 2013, cuando habló de bolsos en una entrevista con Jorge Lanata. Hasta publicó un libro que se tituló “Mis años con Néstor, lo que vi”. Ese escándalo terminó en la Justicia, pero el juez federal Luis Rodríguez terminó sobreseyendo a todos los implicados apenas dos años después. Todavía no había terminado el segundo gobierno de Cristina Kirchner.

En 2016, Quiroga recorría los programas de televisión contando una supuesta relación sentimental con Néstor Kirchner. Aunque ya había sido desterrada del mundo K, mantenía una relación intensa con Baratta, uno de los implicados en el sistema de corrupción que ella misma decía condenar.

Por pedido del ex subsecretario de Control y Coordinación, Quiroga se encargó de contener a Horovitz, a quien había conocido en Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), donde ambas trabajaron. La ex secretaria de Néstor Kirchner escuchaba sus reclamos y luego le transmitía cada detalle a Baratta.

A finales de ese año, los problemas de Centeno y su pareja parecían acomodarse. “Recien me llamo la ex de tu chofer, para que me olvide de lo que me pidió y le entregue todo lo que me dio porque soluciono su tema (sic)”, avisaba Quiroga en un mensaje fechado el 9 de noviembre.

Quiroga se había transformado en una suerte de custodio de algunos “papeles” que estaban en poder de la ex de Centeno. Algo similar a lo que había hecho el chofer de Baratta con el ex policía Jorge Bacigalupo, quien tuvo a su cargo de los cuadernos hasta que se los entregó al periodista del diario La Nación, Diego Cabot.

Pero la paz entre Horovitz y Centeno duró muy poco.

El 30 de marzo de 2017, Quiroga le advierte a Baratta que Horovitz estaba reclamando esos “papeles”. “Perdelos”, le ordena el ex funcionario.

– Miriam Quiroga: “El tema es que obviamente me pide que le entregue los papeles que me dio en su momento porque hablo a C5N y los quiere llevar (…) Esta pirucha mal (….) Le dije conseguiste lo que querías para que queres hacer eso (…) Y bueno ahi me di cuenta que esta mal de la cabeza y con mucho odio (…) Yo los traje (a los papeles) para darselos pero te queria comentar esto. O los pierdo y listo (sic)”.

– Baratta le contesta: “Perdelos pobre tipo (por Centeno) ya hipotecó su casa para comprarle algo a ella Esta semana me escribió por el perro porque no le dejaba verlo !!!”.

Chat Quiroga Baratta
El 30 de marzo de 2017, Quiroga le advierte a Baratta que Horovitz estaba reclamando esos “papeles”.

Apenas unos días después, Horovitz vuelve a reclamar la documentación. “Me esta comiendo la cabeza (…) Yo le dije que le conseguí una entrevista y arrugo (…) Quiere entregar la docu y que investiguen no quiere mostrarse”, le advierte Quiroga el 4 de abril.

“Ahh tenelo vos (…) Bien de mala mujer”, se queja Baratta.

La ex mujer de Centeno presionaba para dar una entrevista. “Si no dame los números del periodista y yo lo llamo o dale mi número. Porque así yo quiero hablar, eh, así nos podemos encontrar y quiero terminar con esta historia. ¿Dale? Porque siempre hay algo que surge y no nos podemos encontrar, que te enfermas por el clima, o no tenes el celular, o la reunión, o varias cosas. Siempre surgen cosas. Entonces, este, si vos no podés. o dale el número a los, a esta gente, o, o me das vos el número de esta gente y yo hablo. ¿Dale? Así te resulta, así vos no, no quedás enganchada, ni, ni nada por el estilo. ¿Dale? Besito, (sic.)”, reza un audio de 46 segundos que le mandó Horovitz a Quiroga el 16 de mayo y que luego llegó a uno de los Iphone de Baratta.

iphone baratta

Los chats a los que accedió Infobae surgen de una pericia que realizó la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional sobre cuatro teléfonos que utilizaba Baratta. Ese informe se distribuyó en varios expedientes judiciales donde está procesado el ex funcionario del Ministerio de Planificación.

Además de la causa de los cuadernos, la pericia fue agregada en el expediente de Gas Natural Licuado, que motivó la primer detención de Baratta. Por esa causa el ex funcionario fue enviado a juicio oral junto al ex ministro Julio De Vido, el ex titular de Enarsa Exequiel Espinosa, y los empresarios José Roberto Dromi y Roberto Nicolás Dromi. Esa causa también estuvo a cargo del fallecido juez Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli.

Los expertos de Gendarmería analizaron el contenido de dos teléfonos de la marca Iphone, un Motorola modelo “W220″, y un SAMSUNG modelo “SGH-A157V”.

De los dos Iphone, solo se puedo acceder a uno de ellos, identificado como “modelo 1586″. Ese aparato tenía una tarjeta SIM de la empresa Movistar y fue secuestrado en el departamento ubicado en José Hernandez al 2000. Mediante la herramienta “UFED Premium”, de la empresa israelí Cellebrite, los expertos obtuvieron la contraseña de cuatro números y lograron copiar el contenido.

Además de cientos de mensajes de WhatsApp, se rescataron imágenes y varios audios que fueron transcriptos por los peritos.

El 1 de julio de 2017, Quiroga comienza a quejarse de la presión que ejerce Horovitz.

– Quiroga: “Ayer estuve con la fulana, esta llena de odio y no tiene limites (…) No quiero que sea un estorbo en mi vida”.

– Baratta: “Ah te distes el gusto. Si ahora quiere que ej la ayude a poner lindo el departamento”.

Chat Quiroga Baratta
El 1 de julio de 2017, Quiroga comienza a quejarse de la presión que ejerce Horovitz.

En ese misma conversación, Baratta admite que Horovitz es peligrosa para sus intereses: “Está loca pero no es bóluda (sic)”.

La ex mujer de Centeno se quejaba ante Quiroga y luego confirmaba con Baratta si las promesas que recibía eran ciertas. “Recien salgo de hablar con Miriam, me dijo que hablo con usted y que Oscar me va a depositar $5000 todos los meses. Será Verdad”, le escribió Horovitz el 21 de junio.

A cambio de ese prolijo trabajo de contención, Baratta colaboraba con dinero en efectivo y favores para Quiroga y otros miembros de su familia. En los cientos de mensajes que aparecen en el informe se menciona la creación de una Fundación y otros proyectos que no habrían prosperado. Infobae contactó a la ex secretaria de Néstor Kirchner pero desistió de opinar sobre los mensajes.

Baratta fue detenido en octubre de 2017 y se cortaron las comunicaciones.
Baratta fue detenido en octubre de 2017 y se cortaron las comunicaciones.

¿Cómo hacía Baratta para mantener a su amiga de Santa Cruz y para atender algunas de las exigencias de Horovitz sin un trabajo estable? La hipótesis de la existencia de botines ocultos vuelve a agigantarse.

Ante las constantes presiones de Horovitz, Baratta despliega sus contactos políticos para postergar su desalojo en Ezeiza, donde ocupaba un departamento. La mujer de Centeno había sido intimada por un funcionario de la Dirección de Vivienda local. “Ahh recordarle que tiene una denuncia en Ezeiza por el quilombo de la casa que la frene con Granados (sic.)”, le dice el ex funcionario a Quiroga a mediados de junio en referencia al histórico intendente de Ezeiza.

Los chats se mezclan con la campaña política previa a las legislativas de 2017. Quiroga recibe el apoyo de Baratta para su candidatura a legisladora porteña por el Partido Renovador Federal, una lista que acompañaba la candidatura de Sergio Massa y que se popularizó por el famoso spot “garrote garrote” de José “el Nene” Sanfilippo.

Pasadas las elecciones, la presión de Horovitz comienza a tener efecto: Centeno aporta dinero para su manutención y para diferentes arreglos en su nuevo departamento.

Los chats se interrumpen abruptamente el 18 de octubre de 2017, un día antes de la detención de Baratta por el caso GNL.

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