Se cumplen 50 años del estreno de “Reto a muerte”, la primera película dirigida por Steven Spielberg

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Steven Spielberg comenzó a trabajar aun siendo adolescente en Universal. Primero fue pasante, pero su talento quedó claro rápidamente y luego de mostrar su profesionalismo con el cortometraje Amblin (1968) se convirtió en parte de la producción televisiva del estudio. Dirigió episodios de varias series, incluyendo Marcus Welby, Columbo y el piloto de la serie Night Gallery, donde la protagonista fue nada menos que Joan Crawford. Pero la oportunidad que lo cambiaría todo sería Reto a muerte (Duel, 1971) un telefilm con cierto aire fantástico que le encargaron como película de la semana. En tan solo 74 minutos el joven director demostraría de todo lo que era capaz. No era el encierro de filmar en estudios, sino el desafío de trabajar en exteriores con muy pocos elementos.

Basada en el libro de Richard Matheson cuenta la historia de un hombre de negocios, David Mann (Dennis Weaver) que sale a la ruta con su automóvil para hacer un viaje de trabajo en lo que parece un trayecto normal por una ruta desértica en el sur de los Estados Unidos. Pero todo cambia cuando se cruza con un extraño camión cisterna, viejo y oxidado, al que pasa luego de algunas maniobras ambiguas por parte del vehículo. Esto parece ofender al conductor del camión que lo vuelve a pasar y luego, una vez más, permite que el auto lo rebase haciéndole señales. El problema es que al hacer la maniobra David se encuentra con otro auto viene de frente. Por razones desconocidas el camionero estuvo a punto de matarlo al invitarlo a que lo pase. Es el comienzo del terror.

El nombre del protagonista alude tanto a la idea de David contra Goliath así como también un juego de palabras con man (hombre). Una fuerza inexplicable destruye su vida cotidiana y cualquier situación que hasta ese momento fuera importante desaparece por completo. David se juega ahora la vida, si no logra sacarse de encima a su inesperado enemigo, no sobrevivirá. El mundo, lejos de ayudarlo, parece ajeno a su problema. David está solo contra esa representación maligna. Nunca veremos el rostro del conductor, el camión parece tener vida propia.

Richard Matheson, prestigioso escritor de ciencia ficción y terror, dice haber escrito este texto en base a una experiencia que él mismo sufrió manejando un 22 de noviembre de 1963, justo el mismo día que asesinaron a John F. Kennedy. El desamparo, la angustia y el peligro de la historia de Matheson en un día trágico para su país, fueron lo que permitió al escritor plasmar esas sensaciones que tan bien llegan a la pantalla en la película de Steven Spielberg.

DUEL - Reto a muerte - Steven Spielberg
«Reto a muerte»

La maestría del director se ve en cada escena. Un auto y un camión, no hay otra cosa con la que el realizador haya contado. Spielberg elige bien donde colocar su cámara y el montaje de la película completa la narración. Los ángulos elegidos le dan un clima de terror a un film que ocurre en pleno día. Tres o cuatro momentos de suspenso alcanzan para que cualquier espectador quede al borde de su sillón o, como se vería después, de su butaca. No podría haber tenido mejor carta de presentación. Spielberg utiliza incluso su famoso plano de espejo retrovisor, una constante visual en el resto de su filmografía.

El éxito de Spielberg no fue de la noche a la mañana, luego de esta película tendría dos telefilms más antes de dirigir para cine Loca evasión (The Sugarland Express, 1974) que terminaría llevándose un premio en el festival de Cannes. Pero sí hay que decir que la reacción frente a Reto a muerte fue unánime. Gustó tanto que Universal le encargó filmar varias escenas más y transformarla en una película para se estrenada en cines en el resto del mundo con gran éxito. La influencia de Reto a muerte dio la vuelta al mundo y marcó a una parte del cine posterior. Para dar un ejemplo, Relatos salvajes (2014) de Damián Szifrón tiene en uno de sus episodios elementos de la película de 1971.

DUEL - Reto a muerte - Steven Spielberg
«Reto a muerte»

Aunque hoy a Steven Spielberg se lo asocia con películas costosas y récords de taquilla, fue con este presupuesto limitado que él mostró su incomparable habilidad cinematográfica. Este talento aun se ve en sus películas, aunque hace décadas que es el director de cine más famoso del mundo. Todo porque se animó a salir a la ruta con uno de esos desafíos técnicos de los cuales pocos salen airosos. Cuatro años más tarde probaría suerte una vez más al regresar sobre el tema de la lucha del hombre contra una fuerza maligna. No sería en la ruta, sería en el agua, y la película se llamaría Tiburón (Jaws, 1975). Pero como se duele decir, esa es otra historia.

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