Quién mató a Colosio y dónde está Manuel Muñoz Rocha: los misterios sin resolver del sexenio de Salinas

0
6
Enrique, Carlos, Raúl y Sergio Salinas de Gortari
El sexenio de Carlos Salinas de Gortari fue uno de los más trascendentales de la historia moderna de México (Foto: Archivo)

Carlos Salinas de Gortari es una de las figuras públicas que marcó un parteaguas en la vida política de México. De acuerdo con Andrés Manuel López Obrador, el ex mandatario del PRI representa todo lo malo que hay en México: corrupción, la consolidación del modelo económico neoliberal y la omisión por completo de la representación democrática del pueblo.

Durante su sexenio (1988-1994), la república pasó por una transformación en su manera de articular el poder tan particular que, muy difícilmente, se volvería a repetir. De igual modo, se presentaron circunstancias en la periferia de la política nacional que resultan imposibles pasar por alto.

El levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el trágico accidente en el que falleció Maquío Clouthier y el presunto fraude electoral con el que llegó al poder son temas que circularon en la opinión pública por la relevancia social que tuvieron; sin embargo, la desaparición de Manuel Muñoz Rocha, misma que está relacionada con el homicidio de Francisco Ruiz Massieu, y el asesinato de Luis Donaldo Colosio, no sólo trastocaron a la sociedad mexicana, sino que al ocurrir al interior de las entrañas del poder, ganaron notoriedad por arriba de cualquier otro incidente.

"Salinas siempre será el que mandó matar a Colosio", Raymundo Riva Palacio
Luis Donaldo Colosio fue asesinado en marzo de 1994 y el caso aún presenta inconsistencias (Foto: Reuters) (reuters/)

1994

Este año fue trascendental para la democracia en México y no sólo porque el primero de enero fue el levantamiento del EZLN. El contexto era muy distinto al actual; primero se debe de considerar que el partido hegemónico tenía casi un poder ubicuo en todo México. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) tenía controlada casi toda la república y su presencia no podía ser ignorada en ninguno de los tres poderes, motivo por el cual, al interior de esta organización es donde se definía el quehacer nacional y después era sometido al escrutinio público en los medios de comunicación; sin embargo, la ciudadanía y los partidos de una incipiente oposición no podían hacer mucho.

Mario Vargas Llosa, escritor peruano ganador del Premio Nobel de Literatura, había referido que el PRI había encontrado el modo de preservar el poder en un modelo que simulaba democracia sin realizar cambios algunos en las estructuras de poder, por este motivo enunció la famosa frase de “México es la dictadura perfecta”. Y es en este contexto donde ocurrieron los atentados contra los priistas.

Se acercaban las elecciones que legitimarían al próximo priista en la llamada silla del águila y Luis Donaldo Colosio ya era el candidato oficial. Salinas de Gortari lo había elegido por su desempeño como titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), así como por su talento de oratoria y lo popular que se volvió ante el pueblo de México.

Manuel Muñoz Rocha y José Francisco Ruiz Massieu (Foto: Cuartoscuro)
Manuel Muñoz Rocha (izquierda) se declaró desaparecido en 199 y se presume relacionado con el homicidio de José Francisco Ruiz Massieu (derecha) (Foto: Cuartoscuro)

Sin embargo, Colosio Murrieta fue asesinado el 23 de marzo de 1994. La versión oficial sostiene la historia de un asesino solitario: Mario Aburto Martínez. A más de un cuarto de siglo del atentado, las autoridades mexicanas no han dejado claro el móvil del Aburto, pues lo único que se ha podido constatar es que el responsable decidió matar al abanderado del PRI en Lomas Taurinas, Baja California, con un revólver Taurus calibre .38, mismo que acercó a la cabeza del candidato y lo accionó.

En el cuerpo del priista se registró un segundo disparo, el cual, Mario Aburto niega haber realizado; sin embargo, la extinta Procuraduría General de la República (PGR) asegura que sí lo hizo. Actualmente, Aburto pasa sus días en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) N° 12 CPS Guanajuato cumpliendo su condena por haber matado a Luis Donaldo Colosio.

Carlos_Salinas_Libro-4
Carlos Salinas de Gortari gobernó México de 1988 a 1994 y en su sexenio ocurrieron incidentes que cambiaron la relaciones de poder (Foto: Cuartoscuro) (Isaac Esquivel Monroy/)

El cierre del sexenio de Salinas de Gortari continuó dando de qué hablar, pues la mañana del 28 de septiembre de ese año, José Francisco Ruiz Massieu, cuñado de Carlos Salinas, fue asesinado a tiros tras reunirse con un grupo de diputados electos del PRI. Aunque el político resistió, el disparo que recibió en el cuello provocó que se desangrara hasta morir en un hospital privado de la Ciudad de México.

Derivado de la investigación realizada por la PGR, se estimó que el presunto responsable intelectual del atentado era Manuel Muñoz Rocha, motivo por el que la procuraduría emitió una orden de aprehensión por homicidio calificado el 8 de octubre; sin embargo, el ex diputado federal ya se había dado a la fuga.

Para junio de 1999 el ex legislador fue declarado como desaparecido y para 2009 las autoridades mexicanas declararon prescrita la orden de aprehensión; sin embargo, aún en pleno 2021 se desconoce su paradero.

SEGUIR LEYENDO:

A 27 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio: “Nunca fue un candidato rupturista”

Crímenes, fraudes y el EZLN: así fue el turbulento sexenio de Carlos Salinas de Gortari

“No pude haber hecho yo el segundo disparo”: Mario Aburto negó en aquel oscuro 1994 haber asesinado a Colosio